Casa rural… Y ALGO MÁS
La Axarquía (Málaga)
Grandes rutas: Cabo Ortegal
Parque Nacional de Peneda Gêres
Gastronomia. Las trufas.
Astroturismo
Y ADEMÁS...
12. Restauración… Casa rural Melones
14. Ayer y hoy… Montanejos (Castellón)
36. Descubrir… Chelva
40. Los Oscos
42. Testimonio… Sarnago
44. NansaNatural
46. Museo del Ferrocarril de Mallorca
48. Torre de Hércules
52. Influencers
64. Destino internacional… Donegal (Irlanda)
74. Mascotas en Gran Canaria
80. Ideas… Al Bosc y Turicleta
Turismo Rural 188
ref: L5302188La idea de la paz perpetua suena muy bien, pero, desde que Kant la plasmara sobre el papel, la historia no ha dejado de desengañarnos. Hoy toca la de Irán; mañana, ya veremos. A los daños irreparables se suman los temblores económicos, con las consabidas grietas en el consumo, las bolsas o el sector turístico, que cada día de conflicto pierde más de 500 millones de euros. Los viajeros tienen miedo a quedarse varados por falta de combustible o, sencillamente, por el cierre del espacio aéreo.
Ante esa encrucijada, muchos aguardarán a que escampe y otros modificarán sus reservas, lo que, según los analistas, beneficiará a España. Todo dependerá del tiempo que dure la incertidumbre, pero, al menos en Semana Santa, nuestro país se ha consolidado como destino refugio para quienes buscaban desconectar de esa ráfaga de escombros, refinerías incendiadas y drones de Oriente Medio; y es previsible que en verano se repita la historia.
Ojalá la geopolítica no hablara por nosotros, pero, más allá de esa interjección un tanto pueril, todo lo que podemos ofreceros son estas mil y unas noches entre el valle de Valderejo (Álava) y el del Jerte (Cáceres), los paisajes de la Costa Ártabra (A Coruña) y el Parque Nacional de Peneda-Gerês (Portugal). Mientras los imperios siguen emborronando las fronteras del futuro, nosotros miramos al ayer y el hoy de unos pueblos llamados Montanejos y Chelva, en la Comunidad Valenciana; colmamos de proyectos la España vaciada en Sarnago (Soria); visitamos un flamante museo del ferrocarril en Mallorca; y nos dejamos arrastrar por nuestras mascotas en Gran Canaria. Además, reflexionamos sobre la labor de youtubers e instagramers, que comparten con el periodismo más tradicional la pasión irrefrenable por narrar.
Si nosotros escribiéramos el final de este cuento, tened por seguro que todos los personajes acabaríamos mirando un cielo estrellado como el de Van Gogh o comiendo, ya que no perdices, trufas negras. ¿Y por qué no va a ser así? La historia es un desengaño, cierto, pero también la mejor aliada de la esperanza. “Todo acabará bien, todo acabará bien, y sea lo que sea, acabará bien”, escribió la mística medieval Juliana de Norwich. Hagamos nuestros planes, que en verano volveremos aquí para contárnoslos.