Ocho osos
L07.220
El pasado mítico y el futuro incierto de uno de los animales más fascinantes del planeta
24,50 €
Consigue 24 puntos de fidelidad
- novedad
La muy galardonada periodista ambiental canadiense Gloria Dickie recorre el mundo en pos de las ocho especies de úrsidos actuales, desde el malayo hasta el polar, pasando por pardos, negros, pandas, bezudos, tibetanos y de anteojos. No sólo en busca de los propios animales, sino también de los entonos donde habitan y de las personas que se preocupan de estudiarlos y protegerlos. Tampoco faltan los enemigos de los osos, los que trafican con sus órganos, los que los crían en condiciones inmundas para obtener medicamentos, los que están hartos de que desbaraten los cubos de la basura. Un gran reportaje osero.
Editorial: Errata Naturae
Colección: Libros salvajes
ISBN: 9791387597382
Año: 30-03-2026
Edición: 1
Páginas: 312
Tamaño: 14 x 22 cm
Encuadernación: Tapa blanda o bolsillo
Idioma: Castellano
No tenemos stock pero puede encargarlo
Tiempo estimado de envío (7-10 días laborables)
Así, cada capítulo de este libro apasionante combina la crónica de viajes, el trabajo de investigación, la denuncia ecológica y la ciencia divulgativa para contarnos las historias reales de todos esos animales y de los hombres y mujeres que conviven con ellos: vecinos que aprenden a compartir el territorio con osos que bajan de las montañas en busca de comida, biólogos que se juegan el cuello en selvas remotas, activistas que rescatan ejemplares torturados en granjas ilegales, campesinos y leñadores brutalmente mutilados o muertos, o comunidades indígenas para las que el oso sigue siendo un pariente, un maestro y un espíritu protector.
Dickie escribe con mirada aguda de reportera, pero también con humor, con espíritu gonzo cuando la situación lo requiere, y siempre con una empatía feroz por sus protagonistas peludos, así como por los humanos que coexisten con ellos, a veces en situaciones de extrema complejidad. El resultado es un libro vibrante y lleno de imágenes inolvidables que nos obliga a preguntarnos qué relación queremos tener con estos animales que hemos convertido a la vez en peluche de cuna, monstruo de telediario y víctima de la crisis climática.






